martes, 26 de mayo de 2009

SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN

INCONSTITUCIONAL, QUE DIPUTADO ELECTO DE COAHUILA PUEDA SEPARARSE DE SU FRACCIÓN PARLAMENTARIA, SALVO EN CANDIDATURAS COMUNES

México, D. F., 25 de Mayo de 2009.



Así lo determinaron los ministros al continuar el análisis de tres acciones de inconstitucionalidad promovidas por diversos partidos políticos en contra de las reformas electorales en la entidad.


El Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inconstitucional la disposición del Código Electoral de Coahuila, que establece que ningún diputado electo podrá separarse de su fracción parlamentaria, salvo en el caso de candidaturas comunes, por considerar que se viola el derecho de asociación política.

Los ministros precisaron que si bien ese derecho, previsto en el artículo 35, fracción III de la Ley Fundamental, no es absoluto o ilimitado, el mismo no puede restringirse o limitarse porque el ciudadano sea diputado electo.

El Alto Tribunal también resolvió como inválido el requisito de no tener antecedentes, en ningún caso, de una militancia activa, pública y notoria en algún partido político para ser designado consejero electoral, propietario o suplente, así como para ser integrante de la mesa directiva de casilla, toda vez que no es razonable establecer un requisito desproporcionado.

En la discusión de tres acciones de inconstitucionalidad promovidas por los partidos Convergencia, del Trabajo y de la Revolución Democrática, los ministros validaron la fracción VIII, del artículo 50 del Código Electoral de Coahuila, que establece que cada partido político podrá obtener como financiamiento privado, hasta el 99 por ciento anual, del monto que le corresponde por concepto de financiamiento público ordinario.

Los ministros declararon la validez del apoyo, auxilio y colaboración de las autoridades federales, estatales y municipales en los procesos electorales, establecido en los artículos 3 y 80 del Código Electoral de Coahuila.

Por otra parte, el Alto Tribunal resolvió que el artículo 63 de la ley electoral no viola la Constitución Federal, toda vez que señala que la pérdida o inscripción del registro de un partido político, no tendrán efectos en relación a los triunfos que sus candidatos hayan obtenido en las elecciones.

Igualmente, que los partidos políticos que pierdan su registro o la inscripción de éste entregarán al Instituto Electoral estatal la totalidad de los bienes adquiridos con financiamiento público, acompañados de un inventario de bienes en el que se asienten su descripción, unidad, cantidad y valor de los mismos al momento de su adquisición, anexando los comprobantes fiscales respectivos y, en su caso, observando los procedimientos de disolución que desarrolle el órgano electoral correspondiente.

Asimismo, los ministros declararon la validez del artículo 97, que señala que cada partido político tendrá derecho a designar un representante propietario y uno suplente para las sesiones del Consejo General del Instituto Electoral local, y que estos representantes fungirán como consejeros ante el Consejo General, los comités distritales y municipales electorales, según corresponda.

Los partidos políticos podrán sustituir en todo tiempo a sus representantes. Para tal efecto comunicarán, a través de su representante propietario acreditado ante el Instituto, el aviso correspondiente al Consejero Presidente; dicho aviso será suscrito por la dirigencia estatal de cada instituto político.

La discusión de los temas restantes de las tres acciones de inconstitucionalidad en contra de las reformas a la Constitución Política del Estado de Coahuila y al Código Electoral continuará en la siguiente sesión.

viernes, 15 de mayo de 2009

SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN

INCONSTITUCIONAL, QUE INSTITUTO ELECTORAL DE COAHUILA SANCIONE CONTENIDOS DE MENSAJES DE PARTIDOS POLÍTICOS

México, D. F., 14 de Mayo de 2009..



La discusión de tres acciones de inconstitucionalidad promovidas por diversos partidos políticos, en contra de las reformas en materia electoral, continuará en las siguientes sesiones.
El Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inconstitucional la facultad del Instituto Electoral de Coahuila para sancionar el contenido de los mensajes de los partidos políticos que se transmiten en radio y televisión, así como el impedimento de un candidato para ser electo, por estar sujeto a proceso penal, y el establecimiento del mes de octubre, para realizar las elecciones a diputados y miembros de los ayuntamientos en comicios subsecuentes.

Por otra parte, los ministros validaron que son competentes los comités municipales para el registro de las candidaturas a integrantes de ayuntamientos; la participación del Instituto Estatal Electoral en el procedimiento de designación de los consejeros electorales, y la facultad de los consejeros electorales para elegir al Presidente del Consejo General.

Al continuar con la discusión de tres acciones de inconstitucionalidad promovidas por los partidos Convergencia, del Trabajo y de la Revolución Democrática, los ministros señalaron que conferir al Instituto Electoral de Coahuila la facultad para que sancione el contenido de los mensajes de los partidos políticos, vulneraría lo dispuesto en el apartado A de la Base III del artículo 41 constitucional.

El Alto Tribunal puntualizó que es correcta la determinación de suspender los derechos políticos del ciudadano, como es el de votar y ser votado en los cargos de elección -en términos del artículo 38, fracción II de la Carta Magna-, desde el momento en que se le dicta el auto de formal prisión por un delito que merezca pena corporal.

De igual forma, invalidó que las elecciones para elegir a diputados e integrantes de los ayuntamientos se celebren el tercer domingo de octubre del año que corresponda para su elección, ya que deben empatarse con la fecha de los comicios federales, cuando ambos procesos tengan lugar el mismo año.

Por otra, Pleno de la SCJN validó las reformas al Código Electoral del Estado de Coahuila, en el sentido de que en el año de la elección, son competentes los comités municipales para el registro de las candidaturas a integrantes de ayuntamientos.

Asimismo, la intervención del Instituto Electoral local para el procedimiento de designación de los consejeros electorales, la facultad de éstos para elegir al Presidente del Consejo General, el régimen de su suplencia y el voto de calidad que tendrá.

Finalmente, al no haberse alcanzado la mayoría de ocho votos que se requieren para declarar la invalidez de una norma, se desestima la acción de inconstitucionalidad respecto del artículo 190, párrafo segundo del Código Electoral de la entidad, el cual se mantiene vigente.

Dicho precepto establece que en los procesos internos o precampañas para cargos de elección local o federal, no podrán participar como precandidatos o candidatos aquellos ciudadanos que participen en dos o más procesos internos o precampañas durante un mismo año electoral.

La discusión de los temas restantes de las tres acciones de inconstitucionalidad en contra de las reformas a la Constitución Política del Estado de Coahuila y al Código Electoral continuará en las siguientes sesiones.

martes, 6 de enero de 2009

OBSERVATORIO SOCIOLÓGICO

De lo local a lo global

Samuel F. Velarde*


Introducción

Los cambios vertiginosos que nos impone el nuevo mundo llamado global a pesar que todavía existen proteccionismos culturales y económicos, nos obliga a reflexionar sobre la inter-conexión entre las actitudes y acciones sociales de nuestros entornos locales y sus repercusiones o ligas, con nuestro entorno global.
En las democracias modernas (presumiendo que la mexicana lo sea) la ciudadanía va adquiriendo una mayor presencia en la conformación de lo social, con la participación activa del individuo, su “ser individual” lo va transformando en un “ser social”, donde sus metas personales, se entretejen con las metas sociales. Esto supone la mejoría de la sociedad y el enriquecimiento de los individuos, pues su raciocinio lo invierten en la construcción de un deber ser social en relación con lo urbano, político, ambiental y lo económico; es decir los individuos adquieren el estatus de ciudadano participativo, edifican juntos, la posibilidad de una mejor gobernabilidad, a través de desarrollar eficientemente las distintas esferas sociales donde se mueven.
Tanto la educación cívica como la científica, son los ejes fundamentales de este nuevo perfil del ciudadano y de un futuro ciudadano-local-global. Como principios pedagógicos que dan forma interna a capacidades humanas y prácticas sociales particulares, la alfabetización cívica y la participación ciudadana, hallan expresión como formas de facultad moral y responsabilidad política orientadas a conformar las practicas e instituciones de la sociedad en torno a un concepto democrático de la vida colectiva (Giroux,59.1993)
Por supuesto que la acción del Estado es importante para lograr un nivel educativo-participativo de los ciudadanos. Los gobernantes, deben entender que la democracia, parte fundamentalmente de la ciudadanía y que los proyectos de políticas públicas, necesitan dirigirse principalmente al beneficio de la sociedad. En esta mancuerna cívico-política, se sustenta un accionar de la gobernabilidad democrática, una concientización de la necesidad de un buen equilibrio de poderes y de la vigilancia constante, por parte de una sociedad-ciudadana-participativa.
El problema de principio, es precisamente como iniciar para constituir una sociedad-ciudadana-participativa con las características anteriormente señaladas. Cómo elevar el nivel participativo y ético de los individuos en su accionar-social, cómo traslapar esa responsabilidad local a un contexto más global y específico. En otras palabras como sustentar una aldea global donde cohabiten tolerantemente diferencias y otredades. Pensar en términos globales es un ejercicio excelente para entendernos mejor a nosotros mismos y la sociedad en que vivimos. (Macionis y Plummer, 9)
Bien, comencemos por la ética, si la ética no pasa a formar parte de una cultura-social, que sea la guía científica-ciudadana de comprender entre elegir el bien del mal, y a pesar de que este raciocinio humano ya tiene miles de años con nosotros, pero si no volvemos a esta premisa, el individuo-social, no entenderá la necesidad humanista de buscar y encontrar el bien como un capital de desarrollo humano. Si no razonamos sobre el cuidado del agua por ejemplo, o del medio ambiente a través del reciclado de la basura o si no entendemos que la tala de árboles provoca un calentamiento de la tierra con efectos colaterales, o si no cambiamos nuestra forma violenta de ser, la praxis de la ética humana, estaría trastocándose fuertemente y poniéndonos en las condiciones mas escalofriantes, del que el hombre tenga memoria.
Entonces profundizar en una educación participativa, es una tarea colectiva, social, grupal, institucional, empresarial, espiritual, donde cada quién en su respectivo espacio, coadyuve en la formación de la sociedad-ciudadanía-participativa. Parafraseando a Habermas, se de una “acción comunicativa” para consolidar una sociedad conciente de su significado social.
Entonces en el conocimiento de nuestro entorno social inmediato, asumiendo que en éste entorno caben las posibilidades de entender las diferentes esferas de acción ciudadana. Ya estamos listos para ir más allá de nuestras propias fronteras no solamente físicas, sino mentales, de visión global de las cosas, más allá de nuestros paradigmas localistas o coterráneos. Así pues bajo los anteriores mecanismos de corresponsabilidad mutuas, la gobernabilidad local puede llevarse a cabo en condiciones reales de negociación para bien social, aceptando también las libertades de la individualidad. Suponiendo una estabilidad y un juego democrático cimentado.
Pasar a la gobernabilidad global es un poco más complicado, es primero aceptar los grandes abismos que hacen difícil la homologación de las soluciones y de los problemas globales, sencillamente porque los regimenes políticos- hegemónicos de los países al menos occidentales, tienen diferencias de fondo y de forma en su concepción democrática. Luego cada sociedad lucha contra sus propias problemáticas y se enfrasca en sus posibles soluciones. Pero lo que si es real, es que existen problemas compartidos, los cuales deben tratarse más allá de una gobernabilidad global, sino también asumiendo un proceso de gobernanza. Asumiendo la este concepto como la posibilidad de que grupos sociales u organismos civiles, fuera de la esfera del Estado, puedan negociar sin restricciones problemáticas compartidas, como seria el caso de las migraciones, calentamiento global, escasez de agua, violencia de género, deforestación, adicciones, derechos humanos, en fin, fenómenos que puedan ser solucionados sin la intervención de instancias estatales, sino a través de grupos organizados de la sociedad.
En esta perspectiva, podemos asomarnos al menos en una escala pequeña, a la posibilidad sustancial de una gobernabilidad global. Donde entre varios actores políticos, sociales, culturales internacionales, vigilen la aplicación de la gobernabilidad en ciertas regiones del mundo. Sin que esto signifique intervencionismo, ingerencia, o despreciar la soberanía de los Estados, sino más bien evitar posibles daños colaterales de algún problema detonador de conflictos. Finalmente lo que se buscaría sin entrar a postulados de un gobierno mundial, sería el conservar dignamente a la especie humana. El sistema humano se forma como una realidad de tres fases: el individuo, la sociedad y la especie. Tiene un origen múltiple en la cadena de la vida, en la actividad social y política y en la efervescencia psicológica y espiritual. (Gutiérrez, 649).
Conclusiones
Hacer nuestro al mundo con responsabilidad, nos llevará tiempo, tal vez aprendamos cuando algún percance natural o cataclísmico nos de un buen susto. Las guerras por desgracia ya no atemorizan al ser humano, de hecho las ha provocado para ganar territorios, economías y poder. Pero deseamos que esa escatología natural, no sea la forma de entender que el mundo es nuestra gran casa. Más allá de ideologías, poderes económicos, religiones y fuerzas militares, hay que reconocer que la gobernabilidad basada en la estabilidad y democracia, es un buen trampolín que puede ayudarnos a extender la comunicación humanista hacia el resto del mundo. Un pedazo de democracia y de participación ciudadana, de respeto a los derechos humanos y de justicia que se genere a diario en esta aldea global, hará una reacción en cadena hacia territorios que luchan por ello. Aceptando también que las diferencias continuarán, pero donde la mesura, como dicen los expertos en relaciones internacionales, sea la que guarde la compostura en un mundo global repleto de conflictos e incertidumbre.
Finalmente, el ciudadano-local-global, será el proyecto de un sistema donde los individuos cuenten como tal, donde su ethos humanista, posibilite re-dimensionarlo a otras latitudes, ¿utopías, sueños?, puede ser, pero un ciudadano así, deberá ser alguien libre, donde su mente y buenas intenciones localistas, vayan y confluyan con los otros ciudadanos de lejos. Solo así, una buena gobernabilidad mundial que busque el pleno desarrollo humano será posible y se evitará lo que muchos han predestinado en términos casi nostradamusistas. En las ciencias sociales, por aquí iría un buen rumbo de análisis para el resto del siglo XXI.

Samuel F. Velarde
Sociólogo. Profesor de Sociología en la Maestría en Salud Pública de la UACJ y en el Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez.


Bibliografía
Gutiérrez, Gómez Alfredo, “Edgar Morin y las posibilidades del pensamiento complejo”, pp. 643-659. Metapolítica vol.2, 1998. México

Giroux, Henry A. (1993) La escuela y la lucha por la ciudadanía, Siglo XXI, Editores, México

Habermas, Jurgen, (1999) Teoría de la acción comunicativa, Ed. Taurus, Madrid

Macionis, John y Ken Plumier, (1999), Sociología, Prentice Hall, México

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Publicado por José Roberto Hernández Fuentes y Samuel F. Velarde para OBSERVATORIO SOCIOLOGICO el 1/04/2009 05:36:00 PM

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OBSERVATORIO SOCIOLÓGICO


Sobre el análisis instancial para el conocimiento de lo social.

Samuel F. Velarde


La importancia del concepto instancia (entendido como una serie de actos-cognitivos-analíticos que devienen del constante accionar del ser humano), ha servido para acotar los espacios del conocimiento de lo social.
En el comienzo del conocimiento científico sobre el desarrollo histórico del individuo, Marx hace énfasis en lo económico, pero también los mercantilistas (Ricardo, Smith), como si la sociedad únicamente tuviera en su interrelación social, o en su entretejido social, lo económico. También otros autores se centran en lo político como tema casi exclusivo del accionar humano. Maquiavelo pudiera ser uno de ellos.
Weber sin embargo trata de establecer otras instancias que se correlacionan ipso facto, para él si bien lo económico es fundamental en el entendimiento de lo social, existen otros renglones sociales de ser tomados en consideración como lo es el político, el científico y el cultural. Creo Weber hace una relación (más allá de Marx) de la interconexión de las instancias en la estructura social, que le permite dar una explicación más racional, sobre todo, de un capitalismo más moderno del que vivió Marx, de una realidad distinta.
Las instancias como parte de una colectividad (Habermas) nos muestran la posibilidad real y de instrumentación teórica, que ayudan a descubrir realidades sociales y asimismo tener la posibilidad de realizar prospectiva instancial. En base al conocimiento amplio de los niveles sociales.
Creo que este análisis instancial, fue lo que hizo falta en el estudio de los socialismos reales europeos, que terminaron por colapsarse con la caída del muro de Berlín. Faltó el anudar la relación entre lo económico-político-cultural, es decir entender las propias contradicciones de estas instancias.
Asimismo es el reto para los estudiosos de las Ciencias Sociales, comprender lo complejo de lo instancial, para enriquecer el conocimiento de lo social.

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Publicado por José Roberto Hernández Fuentes y Samuel F. Velarde para OBSERVATORIO SOCIOLÓGICO DEL SIGLO XXI el 1/05/2009 04:39:00 PM


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domingo, 21 de diciembre de 2008

LA TEORÍA SISTÉMATICA DE NIKLAS LHUMANN


La teoría sistémica de Niklas Lhumann: algunas anotaciones

Samuel F. Velarde ( sociólogo)


Introducción

La sociología ha sido una ciencia social, que ha tenido un desarrollo con muchas variantes a lo largo de su historia. La posibilidad comtiana de crear una ciencia del hombre, le otorga a la perspectiva social, la oportunidad de estudiar al ser humano desde su acontecer colectivo, desde su vivencia misma. El hombre se convierte en el actor social de su propia experiencia. Luego el hombre se observa como el que transforma y revoluciona las condiciones de existencia, el que a través de las contradicciones, modifica a la naturaleza y a las relaciones de producción (Marx). Pero también la sociología ajusta al individuo a las situaciones culturales, a hechos sociales que coerciona a los individuos para cumplir su rol fundamental (Durkheim). La sociedad así, fabrica moral y acciones conjuntas para el funcionamiento de la misma. También la acción social y los fines del individuo, crean maneras de intercambio y de funcionamiento social (Weber).
Con el tiempo la estructura social, se observa como el lugar donde los individuos cumplen funciones específicas, que mantienen el orden y el funcionamiento de la comunidad social. Evitando hasta donde se pueda, el conflicto y el choque de intereses en pos de una unidad funcional (Parsons).
Sin embargo en la medida en que las sociedades adquieren complejidad y sus relaciones sociales se convierten en multi-mecanismos de funcionamiento, nacen nuevas expresiones para explicar esa complejidad, una nueva epistemología que trate o al menos intente explicar, lo intrincado de las sociedades modernas. Una manera diferente de observar el sujeto y el objeto en la complejidad. La complejidad no solo se incrementa por volúmenes mayores de interacciones; comprende también incertidumbres, indeterminaciones, fenómenos aleatorios. Está relacionada con el azar; ligada a cierta mezcla de orden y desorden (Gutiérrez, 1998).
La teoría sistémica de la misma manera ayuda para explicar la complejidad... [ ] la existencia del Movimiento de Sistemas es una respuesta critica a la falta de actividad de la Ciencia reduccionista para luchar con diferentes formas de complejidad (Ferrer, 1997).
El pensamiento sociológico complejo, trata de desmenuzar con minuciosidad el mecanismo de la sociedad, hace de la sociedad un puzzle dificultosamente armable, algo paradójico. Descubre y re-acomoda a las partes y hace que el estudio social sea una dificultad antojadiza. En esta perspectiva Niklas Luhmann ubica su teoría, en esta breve semblanza se intentará explicar su sociología a partir de la visión anterior.

Luhmann y su acercamiento con la sociología

Niklas Luhmann nace en diciembre 8 de 1927 en Luneburg, Alemania. Luhmann ingresa al ejército alemán en 1944, siendo hecho prisionero tiempo después. Luego terminada la guerra, estudia Derecho en la universidad de Freiburg, esta formación tal vez le da la visión de tener la posibilidad de conocer ampliamente el discurso jurídico y analizar la perspectiva de la lógica jurídica, que le ayudaría en la construcción posterior de su discurso de la complejidad sociológica.
Ejerce poco tiempo la carrera de abogado y decide ingresar a la administración pública, trabaja en el Ministerio de Estado de Cultura y Educación en Hannover. Después en 1960 se va a Harvard a estudiar con Talcote Parsons. De regreso a Alemania ingresa en la Universidad de Bielefeld en 1968. Aquí es donde inicia su análisis sobre su sociología de la complejidad.

Su teoría
Luhmann al tener contacto intelectual con Parsons en Harvard, inicia su incursión en la sociología y de alguna manera con la teoría de sistemas, al encontrarse con el estructural-funcionalismo parsoniano. Tal vez este contacto le permite hacer la reflexión acerca de la posibilidad de darle a la explicación social, un sentido más complejo, que le auxilie según él, en analizar a la sociedad en sus partes. Una teoría, según la opinión de Luhmann, debe ante todo proveer un entendimiento mejor y mas complejo del mundo (Hornung, 2001).
Su teoría general de la sociedad tiene como finalidad estudiar y describir una sociedad contemporánea y llena de nudos gordianos, que le dan una categoría de ser una sociedad repleta de consideraciones funcionales, donde los individuos juegan un papel muy distinto al concebido por otras visiones sociológicas. Luhmann hace disecciones teóricas sobre esa sociedad y plantea argumentos novedosos y demasiado difíciles de analizar de una complejidad social. Sin embargo en esta óptica novedosa de desamarrar los nudos gordianos teóricos, obtiene una inédita dimensión de lo social. Luhmann logra aislar lo social de tal manera que la sociedad aparece como sistema y el ser humano como entorno de ese sistema (Torres 1998).
Esta aparente contradicción, que puede leerse de varias maneras, es para él parte central de su trabajo. Es decir el ser humano aparecerá para el mismo o para un observador como una unidad pero no constituye un sistema (Torres, 1998, 663). Entonces los sistemas son los que le dan al hombre la riqueza de su existencia. El ser humano lo que hace, es que ve en los sistemas la manera de acoplarse a través de una comunicación. Y esto se puede considerar muy seriamente en la medida de que los hombres nacen en los sistemas y ahí sin saberlo, se desarrollan y tan solo se relacionan con su comunicación. Entonces la sociedad para Niklas Luhmann es comunicación.
Este pensador al ser un creador sistémico y darle a la comunicación un referente de primero orden, está impulsando la buena posibilidad de crear un orden social “ordenado”, pero no en términos represivos o de intolerancia, sino más bien un sentido de orden “armónico”, sistémico, que le permita al individuo un desarrollo comunicacional y de construcción de entendimiento. Dice el profesor Berthier a propósito de la comunicación: la sociedad, por tanto es un sistema de comunicación, una operación que se establece como un excedente de estados pretéritos y que es capaz de aislarse con respecto a ellos y enlazarse de manera selectiva con operaciones del mismo tipo, esto es con más comunicación (Berthier, 2001). La comunicación es pues un sistema que hace a la sociedad y a sus partes autoconfigurarse, entonces esta comunicación juega un papel de red, al producir mas comunicación en la medida que lo comunicable genera mas respuestas de comunicación. La comunicación se sitúa por encima de estados psíquicos divergentes (Torres, 665)
Para Luhmann los sistemas se autogeneran: la autopoiésis, significa esa capacidad de subsistir por medio en este caso de la comunicación. Es por lo anterior que da la impresión que los seres humanos de repente, quedan fuera del panorama protagónico que otras teorías les habían dado, por ejemplo al papel central de la acción social, aquí con Luhmann, el ser humano, sencillamente es el entorno, pero un entorno que le da sentido a la comunicación y con los excedentes de la misma se le da forma y orden al sistema.
Uno de los rasgos importantes a mi juicio, de la teoría de la comunicación luhmanniana, es que a partir de aquí se pueden generar las contradicciones sociales, o “los malos entendidos”, o los “entendimientos” entre los individuos por la forma en que se asume dicha comunicación. Pues la comunicación genera una información y esto provoca “tres selecciones que ocurren de manera simultanea: la selección de la información o aquello que se incluye como contenido comunicativo, la selección de la notificación o la atribución de motivos para participar del contenido informativo y la selección de entender (o no entender). (Berthier, 2001). Así pues en esta perspectiva, los individuos pueden actuar y sus sentidos de compromiso pueden o generar conflicto o no generarlo para el sistema.
Niklas Luhmann tiene un concepto central para su teoría que es el sentido, a través de él se lleva a cabo la comunicación. Es un medio para el enlazamiento de la comunicación (Berthier). Para varios autores el concepto de sentido es una herencia weberiana.
Esta apreciación luhmanniana, de alguna manera nos permite observar al menos de manera muy abstracta, como el autor percibe mas allá de lo observable por el sentido común de la sociología tradicional, o mejor dicho por la epistemología o método científico tradicionales, donde únicamente se observa lo aparente, pero al decir Luhmann que el ser humano debe convertirse en observador, tal vez da la pauta metodológica para comprender mejor su propuesta teórica- comunicacional. Observador como el que puede desentrañar lo escondido, las nuevas pautas de entendimiento social. En otras palabras, ver cada línea del sistema organizado y comprender el andamiaje de ese funcionamiento.
Para este pensador sistémico, la religión no podía estar fuera de discusión, como un punto importante en el sentido de su función. La religión ha cumplido un rol en el transcurso de la historia, ha sido casi eje vital en el ser social (en la Edad Media por ejemplo), ha podido internalizarse en la conciencia del individuo como Peter Berger afirmaría. Luhmann nos hace ver que la religión se ha definido (su función) hoy en día de manera diferente. El tema función de la religión requiere finalmente, una toma de posición frente a la tesis de que la religión ha sufrido una “perdida de función “en la sociedad moderna, más bien se ha modificado su función. La religión se ha metamorfoseado con ese devenir de la complejidad social, se ha visto como parte de esa comunicación religiosa y que se “reproduce así mismo” (Luhmann, 2007). Ha creado también inmensas redes comunicativas, donde unas brotan a otras en esa ramificación religiosa.

Debate con otros autores
Si bien con su ex- profesor Parsons no hubo una polémica abierta, si de alguna manera rompe con el tradicional enfoque estructural-funcionalista. Promoviendo el problema-funcionalismo y asignando un lugar central en la teoría al concepto de equivalencia funcional. El funcionalismo parsoniano es demasiado estático para el gusto de Luhmann. Este dio mayor énfasis al estudio de la constitución dinámica del orden social (González, 2003).
Por otro lado, en el XVI Congreso Alemán de Sociología en Frankfurt en 1968, Luhmannn tuvo su primer enfrentamiento intelectual con Jurgen Habermas. Luhmann discute el concepto de acción comunicativa de Habermas. Esta es tanto una clase especial de acción como una clase particular de comunicación. Seria más conveniente, propone, orientarse por la pregunta de cuales diferencias permiten dirigir la obtención de información y la determinación de sentido (Krieger,2001). Parecería ser que la propuesta de la acción comunicativa de Habermas, tiene sus limitaciones teóricas y de percepción, en tanto cuanto es un concepto más cerrado. En la propuesta de Luhmann hay espacio para el consenso y el disenso, por ello su autopoiésis.

La teoría de sistemas de Luhmann como explicación del mundo actual
La importancia de la obra de este sociólogo alemán, nos invita a hacer una reflexión de cómo su abstracta y dificultosa teoría nos da varios elementos para comprender el funcionamiento sistémico de las instituciones y las organizaciones mundiales, incluso con su programa contextualizar o desenredar la teoría de las relaciones internacionales, tomando en consideración su concepto de comunicación y lo que ésta conlleva en la construcción de sistemas autosostenidos.
La sociología organizacional que es fundamentalmente el estudio de los sistemas burocrático-organizacionales, se ve bastante alimentada por la obra de Luhmann. Las empresas modernas por ejemplo, poseen un sentido, tienen una comunicación, se autoreproducen en todos los horizontes y además ejercen como sistema una gran influencia en el entorno (los seres humanos). Igualmente en la sociedad moderna, estas organizaciones productivas han tenido la gran capacidad de auto reproducirse sin causar crisis estructural, precisamente por la gran carga de funcionalidad sistémica que poseen. Es realmente sorprendente que las funciones de la organización se ven cada vez más sólidas, incluso más que las propias instituciones estatales, tal vez por esa gran cantidad de imputs, que recibe constantemente y esa gran posibilidad de outputs que otorga al entorno humano. Los sistemas organizacionales son sistemas sociales constituidos por decisiones y que atan decisiones mutuamente entre si (Luhmann, 1997). Entonces la complejidad se asocia también con decisiones, con el tiempo (temporalidad), de tal manera que así “descomponga su pauta de complejidad” y volverse “orden”. Una gran organización moderna como la Ford, Nestle, Telmex, serían ejemplos concretos de esa complejidad organizacional-orden-sistema.
El poder, es otro concepto que forma parte del sistema, pero de este concepto hace una red de “poderes”, combinaciones, para que puedan ser trabajadas por la organización o sistema. El poder en la organización sirve como un enlace de competencias que permite a los miembros de la misma ser funcionales. Esto recuerda bastante la teoría administrativa pura, donde el sistema fructifica en la eficiencia. Pero también en el sistema político burocrático. Dentro del código del poder aparecen diversas estructuras de contingencia dependiendo de si se les observa desde arriba (desde el superior) o desde abajo (desde el subordinado) (Torres 2004).
De la misma manera desde la perspectiva de las relaciones internacionales el concepto que más motivaría para darle un seguimiento a la posible influencia luhmmaniana sería el de comunicación, vista esta como: … [ ] la civilización y sus resultados son la consecuencia de las condiciones del cometido de la comunicación. Y si se atiende al grado tan alto de evolución socio cultural que se ha alcanzado, la única posibilidad para los individuos concretos de adaptarse a esta situación es mediante procesos comunicacionales. (Torres, 664).
Entonces en la teoría de las relaciones internacionales, los frutos de entendimientos que se deseen conseguir entre los diferentes pueblos o estados, está precisamente en la posibilidad de procesos comunicacionales, que desarrollen más comunicación y así hasta conseguir los resultados de sentido. El realismo político en cierta medida, se basaría en la comunicación para plantear sus argumentos de tipo diplomático en un mundo de anarquía. Un ejemplo actual, el conflicto entre la República de Georgia y Rusia más la mediación del Presidente Sarkozy, ejemplo de esta propuesta de comunicación luhmanniana, llevada al ámbito de la teoría de las relaciones internacionales. .
La complejidad de su esquema sirve porque casi ipso facto, nos lleva a una visión compleja-comprensible del sistema, es decir, en su lista de conceptos en ocasiones aislados, parece ser, nos da la oportunidad de ser usados como anzuelos y pescar la realidad compleja. Dice Luhmann “la humanidad realiza su unidad en dos niveles, en el mundo y en el del sistema sociedad…los símbolos culturales de la representación del mundo ya no coinciden punto por punto con los correlatos de los problemas que se generan en la sociedad”. Entonces aquel esquema caduco de que los individuos son parte de un mundo o de una sociedad determinada ya no es suficiente para encontrar caminos alternos para una epistemología de los social. Igualmente como lo cita, los símbolos culturales de antaño, ya no permiten explicarse lo que sucede hoy en este sistema-mundo. Aquí la pregunta sería ¿puede la teoría de este autor empujar una nueva comprensión de nuestro sistema-mundo?, ¿su teoría sistémica, auxiliaría en comprender mejor la insistencia humana en la autodestrucción, al momento que veríamos en el hombre a un engranaje de un sistema mas que al creador del sistema?
Desde una sociología de las utopías humanas, esta teoría, suena asimismo como una ordenación de “conceptos ordenados” y epistemológicamente justificados, que orientan también el pensar una sociedad hecha con una arquitectura comunicacional anticonflictiva, autoreproductora de valoraciones. Pudiera ser que en lo más profundo del pensamiento de Luhmann, existiera un modelo de sociedad funcional, sin perversiones o etiquetas de maniqueísmo o humanismo romántico, simplemente seres humanos regidos por reglas de convivencia y llenos de sentido-orden para hacer las cosas. Una humanidad haciendo uso de una racionalidad al cien por ciento.
En la sociología de la vida cotidiana la teoría de este autor ilumina y devela un nuevo conocimiento, de cómo el hombre ha construido un sistema cotidiano, que lo envuelve en su quehacer y ese quehacer es nada mas y nada menos, que la red comunicacional que se ha creado a partir del sentido de cómo los individuos observan al sistema cotidiano. Bajo su óptica el individuo es el entorno. Lo social no está construido a imagen y semejanza del hombre, sino que es el resultado de una coacción practica-evolutiva, su tendencia es a la reproducción de una dinámica autorreferida. Y aquí radica también la complejidad de la vida cotidiana, una serie de micro sociedades dispersas pero totalizadoras finalmente, donde los individuos interactúan por sistema y normas, por flujos de información que son asumidos u objetados.
En su análisis sobre la confianza, señala de manera algo etnográfica, como esta actitud es esencial en la relación comunicacional entre individuos, que muestran confianza como parte de la red del sistema, que a la vez los lleva a una familiaridad y que a la vez se relacionan con la complejidad. La familiaridad y la confianza son, por lo tanto, formas complementarias para absorber la complejidad y están unidas la una con la otra, de la misma forma que el pasado con el futuro (Luhmann 1996).

Conclusiones
La teoría sistémica puede ser catalogada de poca humanista, frívola, muy mecanizada a simple vista y sumamente concebida con cierta alevosía intelectual, en tanto, pretende totalizar lo que en un momento se pensó en términos fragmentados: el esquema típico de sociedad. Un tipo de sociedad donde la regla es observarla a partir de un ser humano lleno de sapiencia y que transforma a su interés la estructura social. Donde la conciencia del individuo es casi incuestionable, sobre todo cuando esa conciencia descubre su razón ideológica-política o su papel en la red de la acción social (Marx y Weber). Entonces también el esquema de sociedad partida en instituciones, leyes, clases, estado, territorio, se desbarata ante el programa luhmanniano, que aglutina en sistema al todo y el hombre no es tan capaz finalmente de ser el ente protagónico, es simplemente un eslabón comunicacional dentro de una estructura casi finalizada.
Luhmann en su afán de buscar el orden, diseña la autopiésis, como una manera de que los sistemas se auto regeneran, donde encuentran una especie de recuperación de sentido. Tal vez así intenta evadir o disminuir la posibilidad de destrucción de los mismos, como el conflicto destructivo entre las partes (revolución, lucha de clases, conflicto), donde el orden y el funcionamiento pierden garantía.
En un mundo global lleno de quebraduras estructurales y de disminución institucional (el estado por ejemplo), aparecido nuevas fobias, fenómenos, actitudes, inconveniencias, malestares, patologías, incertidumbres de mil formas, una completa sociedad del riesgo. Luhmann parece ser al menos en teoría sociológica, un alivio teórico-explicacional de esta anterior fenomenología. Pues aunque parezca contradictoria la obra sistémica de Luhmann, puede al menos dar luz a ciertos problemas en apariencia sin sentido.
Lo que si es cierto, es que este planteamiento epistemológico-metodológico, es un punto y seguido para las ciencias sociales, especialmente para la sociología, que permite motivar el trabajo intelectual en el estudio del hombre y sus ideas. Pone de manifiesto que por donde lo observemos, lo que el hombre construya, seguirá siendo base del conocimiento y de nuevas dudas ontológicas y epistemológicas. Finalmente el edificio sobre lo social desde Marx a Lhumann, lo único que se le ha agregado poco a poco, son los ladrillos.
Una cuestión importante a mi ver, es que nuestro personaje, ajusta al ser humano en un nivel de abstracción activa, es decir lo pone en un escenario como si en ocasiones no sepa que hacer individualmente y solamente es un actor secundario, influido por circunstancias sistémicas, normadas y definidas con antelación. Esto es, existe toda una infraestructura o red de información que se procesa o no, una maquinaria que funciona a partir de vínculos y eso proporciona la maniobra total del sistema - sociedad. Y desde aquí podemos de nuevo explicarnos la complejidad de la conductita socio-psicológica del individuo, por desgracia con abundante actuación patológica.
En tiempos globales es un hecho que el contexto a creado ejércitos de personas desprovistos de historia y regidos por el mercado, fobias que parecían ya superadas, una geopolítica global aparentemente homogenizada, pero que en el fondo construye grandes diferencias, que tal vez en el futuro desemboquen nuevamente en fronteras cerradas o en un gobierno mundial cuasi-totalitario, el sistema enaceitándose, para bien o para mal, Luhumann tendrá razón en varios aspectos. Una maquinaria social en muchas de las veces incierta, únicamente esperando su temporalidad para saber lo que sucederá, mientras tanto la sociología ya tiene demasiada tarea, proseguir esforzándose por comprender la complejidad actual, observando con sentido el sistema y tratando de explicarlo con cautela y sin aspavientos.

Algunos Aforismos de Luhumann

Todo sistema promueve su propia velocidad y dinamicidad, su grado de complejidad y sofisticación, no hay sistema que pueda estar al margen de esta ley elemental de la simultaneidad. (El futuro como risgo)

A través de la memoria el sistema se provee de diferenciaciones de tiempo con el objeto de ordenar este caos autogenerado (El futuro como riesgo)

La confianza, en el más amplio sentido de la fe en las expectativas de uno, es un hecho básico de la vida social. (Confianza)

En los mundos familiares, el pasado prevalece sobre el presente y el futuro. (Confianza)

La confianza sistémica no siempre tiene que aprenderse de nuevo desde el principio. (Confianza)

La planificación es necesaria siempre y cuando la organización deba aplicar componentes ficticios. (Organización decisión)

Obras de Niklas Luhmann

* La sociedad de la sociedad
* La realidad de los medios de masas
* La política como sistema
* Derecho de la sociedad
* Arte de la sociedad
* La religión de la sociedad
* Poder
* Confianza
* Sistemas sociales, lineamientos para una teoría general.




* Sociólogo. Profesor de Sociología Médica en la Maestría en Salud Pública de la UACJ. Asimismo profesor de Sociología Organizacional en el ITCJ. Actualmente estudiante del Doctorado en Relaciones Transpacíficas en la Universidad de Colima.


Bibliografía


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domingo, 14 de diciembre de 2008

UNA VISIÓN DEL DEPORTE Y LA PARTICIPACIÓN FEMENINA







Una visión social, política y cultural del deporte y la participación femenina.

José Roberto Hernández Fuentes

Introducción

La objetividad de las diferencias entre lo masculino y lo femenino radica en el aspecto biológico del individuo, mientras que en las dimensiones principalmente sociológicas, psicológicas y culturales, el ser humano ha ido estableciendo a través de la historia las distinciones en cuanto a capacidades físicas e intelectuales entre hombres y mujeres, asimismo se han delegado y aceptado roles sociales que condicionan el accionar y el tipo de actividades correspondidas tradicionalmente a cada género. Partiendo de ésta premisa, queda claro que en el espacio sociocultural de desenvolvimiento humano, tanto el hombre como la mujer mantienen un estereotipo transmitido generacionalmente que los ha estigmatizado al aceptar y someterse a dicha situación social. En este sentido, la mujer se ha visto en una arbitraria desventaja sociohistórica, pues al analizar su desarrollo como persona y poniendo énfasis en el proceso de socialización, se observa que desde la infancia a la mujer se le relaciona directamente con simbolismos que denotan una clara subordinación ante el hombre, partiendo desde la marcada diferencia en los colores de la vestimenta, como lo son el azul para el niño y rosa para la niña, los cuales traen consigo significados de fortaleza y sutilidad, hasta actividades que dan soporte en términos materiales y morales al hombre.
A raíz de este tradicional proceso primario de socialización, la mujer poco a poco va construyendo una identidad femenina que presupone un distanciamiento de las características psicosociales del género masculino.
Al aceptar una preestablecida capacidad física inferior, la mujer muestra aptitudes menores para la resistencia y las competencias físicas, sin embargo, esto se justifica con la peculiar atribución histórica de éstas dos características al hombre, conduciendo al género femenino a desarrollar sus capacidades con mayor aptitud para la creatividad, la intelectualidad y la sensibilidad.
Existen dentro del terreno cultural espacios en donde la hegemonía masculina ha dominado a través de los años y donde la participación femenina ha sido casi nula, tal es el caso específico del deporte en todas sus vertientes. Así como en los demás ámbitos de la vida cotidiana del ser humano se han planteado diferencias biológicas, psicológicas, sociológicas y culturales entre hombres y mujeres, el aspecto deportivo no es la excepción. Ya que la práctica del deporte exige una condición física en donde se ponga a prueba la capacidad de resistencia y la durabilidad de la competencia, es decir, el rendimiento, aspectos tradicionalmente “propios” del hombre, la mujer dado sus características identitarias y socialmente establecidas fue durante mucho tiempo excluida de éste ámbito cultural. Además de este paralelismo contrario en el sentido deportivo, la cuestión del interés por el deporte tiene variaciones según el género en el cual se ubique la persona; dado que la competencia deportiva ha sido dominada por los hombres desde sus inicios y que la participación de la mujer ha sido obstaculizada y limitada, las féminas han sufrido un desanimo que sumado al estereotipo que socialmente se le ha impuesto, ha llevado a muchas de ellas a no tener un interés por la práctica del deporte en un sentido de competencia formal. Siendo así, la mujer ha tenido la necesidad de visualizar el deporte desde otra perspectiva, es decir, ya no buscando una aceptación dentro del sistema deportivo de competencias oficiales, sino relacionando el deporte con la concepción de una buena imagen corporal; el deporte como una herramienta utilizada para la belleza. Esta perspectiva ha contribuido al crecimiento de la industria de la belleza, que con la invención e innovación de productos de soporte deportivo ha ampliado su ramo y a la vez generado un apoyo técnico en el nuevo instrumento de belleza que ha tomado la mujer. Los deportes en lo que se observa una mayor participación femenina son el fitness, la danza, gimnasia y trote; en estos, el aspecto deportivo no hace énfasis en la competencia, sino que se enfoca en el mejoramiento del aspecto físico que conduce a una buena imagen corporal.
Siguiendo ésta lógica, podemos hablar de que el éxito deportivo se interpreta de diferente manera entre hombres y mujeres. La finalidad o el objetivo que se persigue en una competencia deportiva entre individuos del sexo masculino es la victoria ante el rival mediante un rendimiento adecuado, interpretando el éxito deportivo en el resultado que se obtenga frente al oponente, mientras que por el lado femenino la idea del éxito deportivo se concibe en el dominio de la técnica y las capacidades físicas y, a su vez en el reflejo que se tiene en el mejoramiento personal y corporal de la mujer.
En pocas palabras, este ensayo resaltará la controvertida relación entre la mujer y el deporte, destacando los aspectos sociales, políticos y culturales de la participación de la mujer en el ámbito deportivo.

Antecedentes

No se sabe a ciencia cierta si la mujeres participaron en alguna competición deportiva en los Juegos Olímpicos de la antigüedad celebrados en lo que hoy conocemos como Grecia, existen rumores de que no sólo no participaban en las competencias deportivas, sino que además de esto se les prohibía la entrada a los estadios. Pese a esto, las mujeres organizaban y realizaban sus propias competencias deportivas tres semanas previas o posteriores a la inauguración de los Juegos Olímpicos en honor a la diosa Hera esposa de Zeus. “Estos juegos llamados Hereos, incluían carreras a pie para doncellas, no todas las participantes eran de la misma edad, primero corrían las más jóvenes, luego las que le seguían de edad y por último las de edad más avanzada; el estadio era más pequeño que el estadio olímpico, la vencedora recibía una rama de olivo y una parte de la vaca sacrificada a Hera”. La práctica deportiva por parte de las mujeres en sus inicios (tiempos de la antigua Grecia) era totalmente al margen de los hombres y así se mantuvo durante mucho tiempo, la participación de la mujer en el deporte estaba prácticamente prohibida o encontraba siempre muchos limitantes. Fue hasta principios del siglo XX cuando se dio la primera participación oficial de la mujer en competencias deportivas, esto al margen de la celebración de los Juegos Olímpicos celebrados en Estocolmo en el año de 1912 para ser precisos, sin embargo, esta participación del género femenino se llevo a cabo sólo en las pruebas de natación. “En 1921, unas asociaciones deportivas de mujeres organizaron una Olimpiada de mujeres en Montecarlo, para manifestar su disconformidad con los organizadores de los Juegos Olímpicos” , repitiéndose esta celebración en los años 1992 y 1923, lo cual ejerció presión dentro del Comité Olímpico Internacional que los llevo a tomar la decisión de ampliar el cupo de mujeres en los próximos Juegos Olímpicos, que en ese tiempo se celebrarían en la ciudad de Ámsterdam, Holanda, en el año de 1928.
Esta ampliación de pruebas deportivas en las cuales se aceptaba la participación de las mujeres correspondía a competencias tales como los 100 metros planos, 800 metros planos, relevos 4*100, salto de altura, lanzamiento de disco (1kg), tenis, tiro con arco y natación. Cuatro fueron las razones fundamentales por las cueles no se les permitió a las mujeres probarse en otras disciplinas deportivas, 1) la creencia de que las practicas deportivas no eran compatibles con la maternidad, 2) la consideración de algunas practicas deportivas como agresivas y violentas que van en contra del estereotipo femenino, 3) la importancia de los roles sociales básicos de la mujer, esposa y madre y, 4) la tan discutida inferioridad que se le atribuye a la mujer en el aspecto biológico.
Luego de librar una dura batalla en contra de la apropiación del deporte por parte de los hombres, el género femenino ha logrado tener éxito en la participación de las mujeres en todas y cada una de las disciplinas deportivas, dejando de lado argumentos arcaicos y tradicionalistas que se oponían a la apertura deportiva en cuanto a género.
El aspecto sociocultural y político de la relación mujer y deporte
El deporte como se le conoce y se practica en la actualidad, con aspectos normativos y reglamentados que promueven el “juego limpio”, es propio de sociedades contemporáneas, su nacimiento, crecimiento y desarrollo se genera a raíz de la evolución de la urbanidad y el crecimiento industrial, estas características envuelven ciertas circunstancias en las cuales los integrantes de una determinada sociedad se ven afectados por la nueva dinámica laboral que los enajena a tal manera que los pocos tiempos libres con los que disponen son muchas veces sinónimos de ocio. Sin embargo, la popularidad que se ha ganado y con la que cuenta actualmente el deporte en todos sus niveles y vertientes en la gran mayoría de los países, ha propiciado en las personas un interés por relacionarse con el ámbito deportivo, ya sea en términos de recreación o bien de representación.
En una mayoría considerable de las sociedades del mundo, principalmente en las occidentales, el deporte es un elemento cultural que cobra relevancia en el estilo de vida de las personas, éste aspecto cultural no sólo se proyecta en una determinada practica deportiva profesional o amateur de los individuos, es decir, como una forma de recreación utilizada para invertir de la mejor manera el tiempo libre y a su vez mejorar la salud y el bienestar personal o, dedicarse completamente a una disciplina deportiva como forma de ganarse la vida, el fenómeno social en el ámbito deportivo también se presenta y refleja en el apoyo fervoroso y sin condiciones hacia alguna representación deportiva de la ciudad donde se habita o se nace. Y es aquí, donde se pueden observar y analizar algunas de las principales funcionalidades del deporte que se manifiestan en el logro de resultados dentro de una institución deportiva o también en el simple hecho del entretenimiento del espectador. “El deporte constituye una de las manifestaciones más genuinas del sistema social imperante, cuya función reside en su capacidad para integrar en él a multitud de personas que socializan a través de su práctica” . En estas palabras podemos encontrar la función social fundamental del deporte en general, ya que a nivel cultural éste podría ser el único elemento que sea capaz de reunir, integrar y solidarizar a la sociedad. Por otro lado y, aunado a esta integración social el deporte es una importante ayuda para la constitución de una identidad, de tal manera que esta identificación con el prójimo lleve a cerrar líneas y propicie una tolerancia a las diferencias culturales y sociales que en otros sentidos se pueden generar. Sin embargo, estas características solidarias e identitarias del deporte se han visto distorsionadas en algunas de las disciplinas deportivas más populares en el mundo; hablando específicamente del fútbol, hemos sido testigos de hechos radicalmente violentos en diferentes países que atentan contra la verdadera esencia, no sólo del fútbol como disciplina deportiva, sino del deporte en general que promueve exactamente todo lo contrario a estas situaciones tan desagradable e inhumanas, es decir, tenemos ante nuestros ojos la utilización política del deporte, “la manipulación política del deporte como espacio para la transferencia de mucha violencia reprimida, de mucha frustración social acumulada” . En este sentido, el deporte ha encontrado su lado oscuro, el de la división social, el del fanatismo radical y enfermizo que no genera más que agresiones violentas e inclusive fatales en las canchas y tribunas de los estadios en donde se dice, se lleva a cabo el fair play. Tenemos aquí, una visión conflictiva del deporte mundial, aquella que es causada por la intolerancia y la discriminación, por la no aceptación de que existen personas de otro origen, de otra perspectiva, de otro sentimiento y por lo tanto con un apoyo ha aquello con lo cual se identifican, en este caso, con el club deportivo de su preferencia. “El deporte, lejos de significar un pasatiempo inocuo e intrascendente, es una más de las claves sociales que nos permiten comprender el origen y evolución de los tiempos modernos” , una evolución que lleva consigo síntomas de segregación ya no sólo en términos socioeconómicos o clasistas, sino también una segregación cultural que nos ha llevado a una intolerancia descomunal en donde la humanidad ha visto perdidos sus principios de pacificación. Esto me conduce ha reflexionar sobre la perspectiva que la sociedad tiene acerca de la participación de las mujeres en el ámbito deportivo en los tiempos modernos. Desde sus inicios, la mujer ha tenido muchos limitantes y obstáculos que le impiden de manera grotesca y arbitraria su participación formal u oficial en el deporte; éste fenómeno discriminatorio se ha argumentado con el planteamiento de diferencias que van desde la dimensión biológica, hasta terrenos sociológicos, políticos y culturales, lo cual, sin lugar a dudas lleva una carga psicológica demasiado fuerte y arraigada sobre y en la mujer. Además, la práctica deportiva se torna selectiva en términos de clase social, pues existen actividades deportivas como el tenis, el golf, el esgrima entre otros, que debido a su tinte elitista no están al alcance de cualquier persona que deseé practicarlas, por lo tanto, ésta estratificación social del deporte se vuelca a las exigencias económicas y de estatus social que caracterizan a ciertas disciplinas deportivas. Pese a esto, la mujer no ha descansado en su intento por lograr la igualdad entre los géneros que le permita desarrollar capacidades que le han sido limitadas a lo largo del tiempo, ésta dura batalla en contra de la represión femenina ha tenido sus fundamentos en dos de los movimientos y fenómenos sociales más importantes que han acontecido a la humanidad, “las doctrinas ideológicas y políticas que inspiraron la Revolución francesa y los cambios económicos y sociales producidos por la Revolución Industrial también sirvieron para establecer las bases de los movimientos feministas que, ha lo largo de los siglos XIX y XX, han venido luchando por los derechos de la mujer y por su emancipación” . A través de estas luchas de causa justa por parte de las mujeres, se ha venido generando una flexibilización social que se ha visto reflejada en la apertura de muchas puertas en sectores socioculturales y sociopolíticos para las mujeres, un ejemplo claro del éxito femenino en su lucha por la igualdad de género es la participación de la mujer en todas las disciplinas deportivas oficiales existentes. Volviendo a los terrenos de la funcionalidad del deporte, ahora si es posible darle una credibilidad objetiva al la función social general del deporte, cuya premisa fundamental es la integración y solidarización de la sociedad en general, incluyendo esto una igualdad de género que en el ámbito deportivo ha traído consigo grandes éxitos y más popularidad hacia el deporte en el sentido mundial del término. Es decir, el deporte ha perdido la hegemonía masculina y ha englobado su practicidad a través de la igualdad de género, lamentablemente excluyendo de esto a aquellas sociedades en donde el papel de la mujer aún sigue siendo inferior y su participación limitada, como es el caso de los países medio orientales.
Esta plena participación de las mujeres en los deportes no sólo ha generado en ellas una perspectiva de competencia oficial, sino que le han dado otra finalidad. Gran parte de la identidad femenina esta llena de simbolismos que resaltan su belleza, esta condición a propiciado la invención de productos que contribuyan a aportar aditivos extras que permitan a la mujer exaltar sus características físicas mediante la utilización de cosméticos específicamente.
Esta imagen superflua y característica de la mujer no sólo se basa en la utilización de cosméticos para mejorar su apariencia, tengamos en cuenta también la importancia que para ellas (y ellos) tiene una figura esbelta del cuerpo, un delineamiento corporal tal cual lo marcan los estándares de belleza emitidos por los grandes emporios de esta industria, y una de las herramientas tomadas seriamente en cuanta para dar forma esa promisoria belleza corporal es nada más y nada menos que la actividad deportiva. En este sentido, las disciplinas deportivas más practicadas son aquellas que están enfocadas a la salud y bienestar corporal, actividades tales como el fitness, el gimnasio, el trote, ciclismo y la danza.
En una cultura donde cobra tanta relevancia una buena imagen personal, los fundamentos culturales tienen un sentido estético importante. Las creencias, las ideas, los valores, en fin, los patrones culturales que se siguen, fomentan conductas y comportamientos que establecen los grandes grupos dominantes a través de sus dos principales armas, los medios de comunicación y la globalización, vías que les permiten llegar a cualquier lugar del mundo sin la necesidad de estar e interactuar mediante una presencia física. Esta mercantilización del deporte desde sus aspectos técnicos e instrumentales hasta la creación de estereotipos deportivos fuera de serie, poco a poco va generando cambios en la esencia cultural deportiva; esas creencias, ideas y valores característicos del deporte en el cual se fomentaba la idea de la salud física y mental, el bienestar personal y el entretenimiento familiar, se han visto distorsionadas por la politización y mercantilización del sistema deportivo, cuyos principales objetivos pueden ir acorde a una distracción que evada problemas sociales de trascendencia política (la participación ciudadana) y a su vez objetivos de índole meramente económica. De esta manera, la mujer cobra gran importancia para los propósitos políticos e industriales, ya que el éxito obtenido por ellas en el ámbito deportivo ha rebasado los limites y superado cualquier obstáculo que se les halla impuesto, por tal motivo, éste triunfo de la mujer en espacios que se consideraban dominados y propios de los hombres, ha conducido a una relación entre mujer y deporte que en principio se consideraba prácticamente imposible de funcionar, y que a pesar de esas diferencias objetivamente biológicas, la igualdad socio-político-cultural entre los géneros (hombre y mujer) ha dado como resultado una comunión éxitosa en todos los sentidos, aspectos y dimensiones entre la mujer y la practica deportiva.



Conclusiones

Los triunfos y éxitos logrados por el género femenino en los últimos tiempos, han dejado en claro que ese estigma de “sexo débil” ha sido borrado sino totalmente, si en gran parte de la constitución de la mujer moderna; el papel del hombre en esta nueva y positiva situación debe sufrir un cambio en su conducta y comportamiento, que permita una mayor flexibilización al nuevo modelo de mujer que se esta presentando, para así poder contribuir a la apertura de nuevas vías por las cuales las mujeres pueden poner a prueba sus capacidades y potencialidades, sin el obstáculo problemático de la resistencia al cambio por parte del género masculino. Cuando se logre esto de manera total, estaremos llegando a un punto de madurez humana en donde las diferencias socio-político-culturales entre hombres y mujeres dejaran de ser objeto de tensión y a su vez quitaran el freno que impide un desarrollo ecuánime, justo y solidario para la humanidad.


Bibliografía

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